"Cuenta la leyenda que cuando Dios creo al hombre, habia muchos angeles. Todos tenian mucho miedo de que el hombre descubriera la verdad de las cosas y se volveira un dios. Entonces decidieron que habia que esconder la verdad en un lugar donde jamas la encuentre.
Unos dijeron: 'enterremosla en el centro de la tierra!' mientras otros proponian esconderla en la montana mas alta.
El mas sabio de los angeles resolvio:
- 'Escondamosla de modo que ni siquiera tenga que buscarla. Escondamos la verdad de las cosas dentro de su corazon'"
Leyenda Popular
Es largo el camino del autoconocimiento, yo siento que apenas voy comenzando, no creo haber obtenido mucho avance en ese terreno, sin embargo se muy bien que ya no me es desconocido, y que por lo tanto, puedo y debo comenzar a cuestionarmelo. En verdad me conozco a mi misma?
La leyenda que les comparti arriba, fue un regalo. Si. Una muy muy querida amiga me regalo un libro titulado "De la autoestima al egoísmo" escrito por Jorge Bucay, reconocido psiquiatra y conferencista Argentino. Sin dejar a un lado lo importante que fue este libro en mi vida, me quiero enfocar en la dedicatoria que mi gran amiga incluyo en la primera pagina del libro, y comenzo justamente con la leyenda que arriba comparti.
Muchas cosas han pasado desde que ese librito llego a mis manos, la dedicatoria había sido así como lo es a veces la Biblia, cada vez que la leía, encontraba alguna interpretación diferente (todo el contenido del libro también). Ha encajado perfecto en cada momento en que el libro ha vuelto a tomar mi atencion de alguna forma. Pero ultimamente lo hace de forma mas contundente... generalmente el ultimo lugar en el que busco es dentro de mi misma, pero cuando lo hago no he fallado al buscar por ahí, porque es ahí donde encuentro las respuestas en mi vida actual llena de dudas y ansiedades.
Hace algún tiempo, mi marido me propuso que asistieramos a alguna clase de yoga, la vida llena de casualidades (?) nos llevo esa mañana a correr al parque central y a pasar al interior de las instalaciones del parque donde se imparten diversas clases y actividades para apoyar socialmente al desarrollo del municipio. Nos topamos con una clase de yoga que ese día se impartía en la sala de usos múltiples por razones de fuerza mayor y no poder usar su salón habitual. Nos quedamos hasta que la clase termino y pedimos informes a la instructora. Se llama Tere. Su mirada y su manera de tratar a todos en su clase, nos hicieron sentir muy cómodos y motivados, solo hemos acudido a seis clases, pero lo que ahí hemos descubierto de nosotros mismos nos hace ver que no es necesario buscar mucho para poder encontrarnos.
El yoga es un ejercicio espiritual y físico. Es estar en comunión con tu cuerpo y mente para lograr el autocontrol y promover la voluntad. Lo practicas con posturas ahí dentro, pero lo ejerces todo el día a medida que resuelves cosas cotidianas. Los días que hemos faltado mi Leo y yo, nos hemos dado cuenta que nos hace falta ese empujoncito con las palabras e instrucción de Tere. Frases como "vamos a pedirle permiso a nuestro cuerpo" y "respetemos nuestros limites" son cosas sencillas, pero que al aplicarlas dan un resultado obvio y abrumador. Nosotros normalmente no hacemos eso, ni pedimos permiso ni mucho menos respetamos nuestros limites, es por eso que caemos en excesos (de todo tipo) y nuestro cuerpo (y mente) siempre cobra la factura. Tere nos abraza mucho al terminar la clase, siempre nos ha dicho (desde que llegamos juntos) que ir en pareja es algo maravilloso. Ella nos relaja al final de la exigencia física a la que nos lleva con cada postura a lo largo de la clase, nos pone musiquita bella y relajante y nos lleva a bosques y playas desiertas, a donde podamos visualizarnos y tomarnos nuestro tiempo. Pero al principio, y antes de comenzar con nuestro trabajo físico, nos ayuda a orar y a "pedirle permiso a nuestro cuerpo" para realizar cada postura con respeto y amor.... es nuestro templo, dice. Justo antes de comenzar nos erguimos sobre nuestros pies, ponemos nuestra mano izquierda en el ombligo y la derecha con la palma hacia afuera doblando el pulgar para "doblar la voluntad" y todos al unisono repetimos suavemente la palabra "Paz".
No es que quiera promover o alentarlos a que todos tomemos una clase de yoga, pero seria una excelente herramienta para llegar a ese autoconocimiento con el que estaremos mas en paz con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea. Existe la meditacion, y olvidemonos del "Ohmmm" y la postura de flor de loto, (esa la practicaremos conforme aprendamos a meditar) simplemente tomarnos unos minutos para estar en silencio y pensar, respirar... pero sobre todo ... buscar. Buscar dentro del corazón eso que los ángeles nos escondieron tan celosamente.
Gracias por Leerme, Espero que lo que comparto hoy pueda ser edificante en sus vidas.
Dios Los Bendiga!

qUE BONITO HIJA, TRATARE DE ECONTRAR LA ARMONIA CON MI YO ...BESITO..
ResponderEliminarTu tranquilita mamita, todo llega a su tiempo. Te amo!
ResponderEliminarIndiscutiblemente un magnifico tema, conforme conocemos a nuestro cuerpo y a nosotros mismos vamos a la vez encontrando muchos enigmas maravillosos, pudiera ser que ser materialista, en el sentido mas elevado, es parte de la evolucion y de la felicidad, la naturaleza y lo sublime son sabiduria
ResponderEliminarHagamonos materialistas mi amor!
EliminarSin duda un largo camino el auto concimiento y mayor aún el auto reconocimiento tenemos tarea que hacer día a día y creo que llegará el día de nuestra partida y no exprimiremos nuestros alcances como se que se podría...es parte de la vida.
ResponderEliminarmaravilloso tema prima, te quiero. :)
Mil Besos prima... thumbs up por todos los tuyos!
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